Qué deben saber los padres sobre el sadfishing

Tal vez hayas visto una publicación en las redes sociales como esta: una selfie de aspecto triste con un pie de foto con palabras vagas como “Me siento triste”. Hay un término para publicar fotos como esta para captar la atención de inmediato: sadfishing.
¿Qué es el sadfishing?
En simples palabras, el sadfishing es cuando una persona publica una historia o foto triste para recibir más comentarios o reacciones. El término proviene de “phishing”, el engaño en línea donde alguien intenta “pescarte” información, como un número de teléfono, correo electrónico o domicilio. El sadfishing es similar, pero se trata de pescar compasión, no datos.
El sadfishing puede aparecer en una publicación en las redes sociales, en un mensaje privado o en un chat grupal. Al igual que las falsas alarmas en la historia del niño que gritaba lobo, publicar demasiadas fotos tristes y poco claras resultará siendo contraproducente. Cuánto más sadfishing haga una persona, menos interacciones conseguirá. Como en cualquier adicción, este rendimiento decreciente podría ser perjudicial para la salud mental, razón por la cual los padres deben ser conscientes e informarse sobre enfoques útiles ante cualquier reacción.
Ejemplos de sadfishing
Por lo general, una publicación de tipo sadfishing es muy personal y emotiva. Por ejemplo:
¿Cómo darte cuenta si tu hijo adolescente hace sadfishing?
Como padre responsable, es útil seguir a tus hijos en las redes sociales para que puedas detectar los momentos y ayudarles a tomar decisiones apropiadas para su edad en las redes sociales.
Si ves una publicación como las descritas anteriormente, no necesariamente significa que practican el sadfishing. Si tu hijo o hija se quiebra un brazo y publica una foto desde el hospital o el consultorio médico, lo más probable es que esté compartiendo cosas de su vida. (Pero esta puede ser una buena oportunidad para mantener una conversación sobre su identidad en internet y explicarle por qué es mejor mantener en privado muchos asuntos relacionados con la salud).
El comportamiento comienza a derivar hacia el sadfishing si tu hijo o hija no expresa claramente por qué está triste o si la publicación no coincide con lo que sabes que ocurre en su vida. Por ejemplo, es posible que comparta una foto desde el consultorio médico, pero no ha ido al médico en meses. Una característica distintiva del sadfishing es la revisión obsesiva de este tipo de publicaciones en busca de comentarios y “Me gusta”.
¿Qué pueden hacer los padres sobre el sadfishing?
La mayoría de las publicaciones del tipo sadfishing encajan en uno de estos tres niveles. En cada uno de ellos debes intervenir y pasar un rato a solas con tu hijo o hija, pero sin mencionar su publicación específica como motivo de tu intervención.
Cómo hablar con tus adolescentes sobre el sadfishing
Incluso si tu adolescente no practica el sadfishing, puede ser una buena idea conversar sobre este tema durante una de sus “citas” habituales. Puedes ayudarle a comprender qué es el sadfishing (y que puede resultar contraproducente) e incluso cómo detectarlo en las publicaciones de sus amistades. Recuérdale que el sadfishing puede llamar la atención de depredadores en la red u otras personas que buscan aprovecharse de adolescentes vulnerables.
Además, hazle saber que la mejor manera de reaccionar ante una publicación del tipo de sadfishing de una amistad es responderle a la persona y no en la publicación. Es decir, enseña a tu adolescente que, si considera que una amistad practica el sadfishing, se acerque y le diga: “¡Ey! ¡Hagamos algo! Hace tiempo que no nos vemos”.
En las conversaciones con tu hijo o hija, hazle saber que está bien estar triste, pero el sadfishing no es una solución al problema. Después de todo, cuánto más se practique el sadfishing, menos personas le creerán, que es lo contrario de lo que esa persona quiere conseguir. Recuerda a tu adolescente que, si siente soledad o tristeza, puede pasar el tiempo con sus amistades, encontrar maneras de elevar su autoestima fuera de la red o pedir ayuda. Y siempre puede contar contigo.
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Sobre la autora:
Sarah Kimmel Werle es entrenadora digital para padres y experta en tecnología familiar. Creó Family Tech LLC para ayudar a las familias a comprender y gestionar la tecnología en sus casas. También ofrece consejos tecnológicos rápidos a diario en su cuenta de Instagram @FamilyTech.